Turbo Girl es un juego de disparos para Spectrum, entre otros sistemas, publicado por Dinamic en 1988.
La estabilidad de las colonias espaciales está en peligro. Un ejército de naves robot, comandado por tres misteriosos entes cibernéticos denominados Elders, están interceptando los suministros destinados a diversos puntos estratégicos.
Los cuerpos de intervención inmediata del ejército Korg deciden enviar a su mejor efectivo, la teniente G.Irl, para solventar la difícil situación. A lomos de su imponente ciber motocicleta va a demostrar por qué se le apoda Turbo Girl.
Miembro de elite del ejército Korg de pleno derecho, a Turbo Girl se le ha dotado de una unidad motorizada de excelente maniobrabilidad, que además posee la capacidad de realizar grandes saltos gracias a sus reactores de propulsión.
Además de esto, el carenado de la moto posee un fuerte blindaje que le permite soportar varios impactos antes de explotar. Asimismo, un par de cañones láser han sido montados en la parte frontal a fin de disuadir elementos hostiles.
Nuestro primer objetivo es liberar una estación espacial semiabandonada. Hemos de avanzar por el intrincado laberinto de tuberías evitando tanto a patrullas enemigas, como eventuales lluvias de meteoritos.
El puente que enlaza la estación con la superficie del planeta también ha sido ocupado. La estructura es vieja y está bastante deteriorada, así que debemos de tener cuidado por donde pisamos si no queremos caer al vacío espacial.
El último Elder se esconde en el desierto. Lo que antes era un paisaje exuberante lleno de vida ahora está calcinado y lleno de amenazas. Los vientos abrasadores arrastran peligrosos matojos que pueden hacer añicos nuestra montura.
En el longplay de Turbo Girl para Spectrum, derrotamos a todos los Elders que custodian cada una de las tres fases de las que se compone el juego, reduciendo a basura espacial todas las hordas de naves que obedecen sus ordenes.
Como contenido extra se incluye la pantalla de presentación de la versión disco, que posee una melodía mejorada y diferentes efectos gráficos.
La versión Spectrum de Turbo Girl se mueve bastante rápido, como suele ser habitual en este sistema. Esto se traduce en una mayor dificultad al jugar respecto a otras plataformas, ya que se requieren mayores reflejos por nuestra parte.
La partida comienza con seis vidas y conforme aumentemos la puntuación se nos recompensará con mas. Perderemos una de ellas cuando se agote la barra de escudos, si impactamos con una nave u obstáculo, o si caemos por algún agujero.
En la parte inferior de la pantalla hay un marcador con líneas horizontales a cada lado. Las de la izquierda representan nuestro blindaje, y las de la derecha el escudo del Elder de ese nivel. Estas líneas decrecerán proporcionalmente al sufrir daños.
Nuestra motocicleta avanza mediante scroll vertical automático. Podemos girar a izquierda y derecha, acelerar, frenar, disparar nuestros láseres e impulsarnos, pudiendo variar la dirección del salto mientras estamos en el aire.
Hemos de extremar la precaución con las naves robot enemigas al propulsarnos, ya que podemos colisionar contra ellas y perder una de nuestras vidas. Los proyectiles que disparan pueden dañarnos incluso cuando nos encontramos a ras de suelo.
En determinados niveles hay obstáculos que sólo podremos superar saltando, tales como agujeros o muros, y estructuras tan sumamente debilitadas que se desmoronarán en cuanto pongamos una rueda sobre ellas.

Para completar el objetivo que se nos ha encomendado tenemos que superar un total de tres fases, cada una con el correspondiente Elder al final de la misma. En todas ellas los enemigos seguirán siempre los mismos patrones de comportamiento.
Destacar que la curva de dificultad del juego no está muy optimizada, ya que los dos primeros niveles son bastante complicados en comparación al tercero y último, que resulta ser bastante asequible cuando en realidad debería ser al revés.
La estación espacial
Al inicio de la misión Turbo Girl es enviada a una estación espacial semiabandonada, repleta de gigantescas tuberías y peligrosos agujeros. Obstáculos que tendremos que sortear con ayuda de nuestros propulsores.
La instalación está dotada de un robusto sistema defensivo compuesto de torretas armadas con cañones, que ahora han sido reprogramadas por el enemigo. Son indestructibles y abrirán fuego contra nosotros si sus sensores nos detectan.
En este sector patrullan las Nokis, naves centinelas que barren la zona siguiendo rutas prefijadas. Es importante virar continuamente para evitar ser blanco de sus disparos, y saltar fuera de su trayectoria para evitar estrellarnos contra ellas.
A mitad de camino seremos sorprendidos por una letal lluvia de meteoritos. Si somos alcanzados nuestra motocicleta será reducida a polvo estelar, pero por fortuna podemos eliminarlos fácilmente con un certero disparo de nuestros láseres.
En la sección final del complejo aparecen varias cañerías bloqueando totalmente el paso. La única manera de superarlas es con los impulsores, calculando nuestros saltos con precisión milimétrica para no tocarlas y hacerlas explotar.
El primer Elder es un ser flamígero protegido por cuatro meteoritos, que orbitan a su alrededor disparando constantemente. Su arma mas devastadora es una llamarada que emite a intervalos regulares, y que nos carbonizará si nos alcanza.
Debemos maniobrar por la parte central de la plataforma, buscando los huecos por los que disparar a este engendro y drenar poco a poco su energía. Sus escuderos son indestructibles, pero obtendremos puntos cada vez que hagamos blanco en ellos.
Puente de enlace en ruinas
La siguiente tarea a completar es la de asegurar el viejo puente que conecta la estación espacial con nuestro planeta. Se trata de un enclave de vital importancia para los intereses de la colonia.
La casi totalidad de la estructura se encuentra derruida, y ciertas partes se resquebrajarán ante la mas mínima presión. Puede que tengamos que apurar nuestros movimientos hasta el ultimo momento para poder pisar sobre suelo estable.
Las amenazas hostiles desplegadas en este nivel son los Trompos y las Crotas. Los primeros ejecutan movimientos y cambios de trayectoria bruscos, mientras que las segundas son mas rápidas, pero también mas previsibles.
En plantar las ruedas de la moto sobre el viaducto vamos a ver como la superficie se desmorona ante nosotros. Esto va a ser una constante en todo el recorrido, y sólo nuestra capacidad de memorización nos permitirá salir airosos de la situación.
La proliferación de naves enemigas, unido al factor de que para salvar los obstáculos de la pasarela tendremos que impulsarnos con nuestra montura frecuentemente, aumenta en gran medida las posibilidades de perder vidas por colisión en este nivel.
Los pilares metálicos que soportan la estructura, reconocibles por un característico color verde, van a provocarnos fuertes dolores de cabeza. Si no calculamos bien al sortearlos con el salto nos acabaremos estampando contra ellos sin remedio.
El segundo Elder aparece inmóvil en la parte superior central de la pantalla, ejecutando dos diferentes ataques: Ráfagas de disparos desde su parte frontal, y letales misiles que proyecta desde sus compuertas laterales.

Estos proyectiles pueden ser lanzados de uno en uno o a pares, y siempre amagan a un lado antes de dirigirse velozmente contra nosotros. Si nos alcanzan nos matarán, pero por fortuna podremos neutralizarlos abriendo fuego contra ellos.
Concentrando nuestros láseres en el ciborg mientras tenemos cuidado de evitar sus misiles, conseguiremos que caiga rápidamente sin ofrecer mucha resistencia. Sus disparos no deben preocuparnos en exceso, ya que apenas nos restarán energía.
El desierto calcinado
Nuestra meta final es un desierto sin vida lleno de vegetación quemada. Grandes desfiladeros de piedra le confieren una orografía laberíntica, en la que podemos quedar atrapados sin escapatoria si no nos orientamos correctamente.
Además de lo accidentado del terreno, ocasionalmente los fuertes vientos desérticos provocarán que numerosos matojos se desplacen rodando. Si nos arrollan nos matarán al instante, por lo que debemos eliminarlos sin vacilar.
Las únicas formaciones rivales capaces de circular por este inhóspito lugar son los Itrones. Se desplazan con velocidades y trayectorias variables mientras abren fuego contra nuestra moto. Por fortuna, sus disparos son bastante lentos y previsibles.
El tercer y último Elder es un gigantesco tanque cuyo cañón siempre apunta a nuestra posición. Esta escoltado por una agrupación de cinco bolas blindadas que actúan a modo de escudo, adoptando varias formaciones predefinidas.
Inicialmente se desplazan formando un cuadrado de derecha a izquierda, después dibujan un rombo en la parte central de la pantalla, y por ultimo trazan una variante del cuadrado mediante trayectorias diagonales.
Estas esferas no se pueden destruir y cualquier contacto con ellas será fatal. Al igual que sucedía con las que acompañaban al jefe del primer nivel, si las acertamos con nuestros proyectiles seremos recompensados con jugosos puntos.
Turbo Girl te invita a darte una vuelta sideral en su motocicleta. ¡¡¡No puedes declinar su invitación!!!
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